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7 ejercicios de relajación que amarás

Los ejercicios de relajación pueden aportar numerosos beneficios a nuestro cuerpo y a nuestro estado de salud y ánimo. Es por ello que a continuación queremos ofrecerte siete distintos para poder tener un mejor estado de salud en tu propia casa. Te recordamos que puedes encontrar rutinas específicas de ejercicios que te ayudarán a estar al 100% cada día.

1.- Estiramiento de brazos.

En general, podemos decir que la relajación de nuestro cuerpo tiene una relación directa con la respiración. Es por ello que, en general, todos los ejercicios que vamos a plantear tienen mucha relación con la misma. Por ello, el primero consiste en simplemente estirar los brazos: puestos de pie, estiraremos los brazos todo lo posible hacia arriba. Aguantaremos en dicha posición por quince segundos para, de esa manera, favorecer una mejor circulación respiratoria.

2.- Estiramiento de brazos con exhalación.

Este segundo escogido entre nuestros ejercicios de relajación es igual que el anterior, aunque incorporando una pequeña variación para el momento de la exhalación. Simplemente debemos estirar los brazos hacia arriba para inhalar y, posteriormente, bajarlos al mismo tiempo que exhalamos. Es recomendable repetir este ejercicio unas diez veces.

3.- Estirar brazos alternativamente.

Para realizar el tercero de nuestros ejercicios de relajación, comenzaremos de nuevo de pie. En este caso, debemos colocar una de nuestras manos en nuestra cintura. La otra, la estiraremos hacia arriba, inclinando para ello un poco nuestro torso. Este ejercicio ayudará mucho a nuestra relajación de nuevo por favorecer un flujo respiratorio más sano. Se recomienda repetirlo unas diez veces.

4.- Giro de cadera.

Este es otro de los ejercicios de relajación más efectivos y más sencillos de realizar. Simplemente debemos realizar giros con nuestra cadera. Estaremos de pie e iremos haciendo círculos con nuestra cadera procurando no mover los pies de su posicion.

5.- Estirar y presionar los brazos.

Otro de los ejercicios de relajación que vamos a hacer involucra de nuevo los brazos. Tomaremos uno de nuestros brazos y lo presionaremos contra nuestro cuerpo, en horizontal y de forma perpendicular a nuestro cuerpo. Es recomenable que mantengamos esta posición durante al menos quince segundos y que lo repitamos alternativamente para cada uno de los lados.

6.- Apoyados contra una pared.

En este ejercicio, simplemente nos colocaremos contra una pared. Apoyaremos en ella los brazos y adelantaremos una pierna, flexionándola como si estuviéramos haciendo fuerza contra la pared y dejando la otra pierna algo detrás y siempre estirada.

7.- Ejercicios de respiración.

Sin lugar a dudas, a la hora de hablar de ejercicios de relajación no podemos pasar por alto la gran efectividad que aportan los ejercicios de respiración. En complemento a ellos, te recordamos que contamos con consejos para practicar yoga donde además te explicamos muchos de sus beneficios.

Respiración profunda.

Se trata del primer ejercicio de relajación del que queremos hablarte y que está de hecho relacionado con la respiración. Se trata del tipo de respiración “profunda”, en la que simplemente debemos coger aire por la nariz y mantenerlo durante varios segundos dentro de nuestros pulmones. Poco a poco y de forma suave lo iremos expulsando por nuestra boca. Es ideal si para cada uno de los pasos de esta respiración repartimos el tiempo en periodos similares (por ejemplo, de cinco segundos)

Respiración abdominal.

El segundo tipo de respiración del que te queremos hablar como parte de nuestros ejercicios de relajación es la de tipo abdominal. Este tipo de respiración generalmente se hace tumbados. Lo que haremos será colocar una de nuestras manos sobre el pecho y otra sobre el estómago. El propósito de este ejercicio es controlar qué parte de nuestro cuerpo está respirando y cuál no.

En efecto, se trata de poder controlar en cada ocasión si estamos respirando con el diafragma o con los pulmones. Como pauta general, podemos decir que la respiración con el diafragma es buena para controlar nuestros nervios y ansiedad. De hecho, este tipo de respiración está especialmente recomendada para momentos de estrés. Cuando hayamos tomado aire, debemos aguantarlo durante unos cinco segundos dentro de nuestro cuerpo para, finalmente, terminar expulsándolo por nuestra boca. Al mismo tiempo que lo hacemos, podemos ir contrayendo los músculos de nuestro abdomen.

Naturalmente, en complemento a los ejercicios de respiración, te recomendamos introducirte en el mundo mindfulness para mejorar tu efectividad a la hora de relajarte y tu bienestar en general.

 

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